Hace años, cuando era niña – sonrió… Era hija. Algún día tal vez pueda contarme todo a mi misma. Pero hoy está todavía demasiado cerca. Siete o ocho años, llena de curiosidad – pórtate bien… – …la cara ojos grandes todavía no detrás de anteojos. Quería decírselo. No tengo nostalgía. Tengo illustraciones. Artículos. Estorias. Mesa. Dibujos. Tenía puesto mi blusón de dormir y estaba inclinada dibujando sobre a mesa. Sin prisa. No tengo palabras. Impossible volver conmigo. No quiero abrir las puertas de un infierno.
Hace calor, pero el viento revuelve mis cabellos, el son de la lluvia queda marcado en mis oídos. Tranquillo. Son. Brama dentro de mí indagaciones acerca de la amistad. Mi valor, lágrimas, el amor. La simulación no vale. Cuando si infringe, uno queda marcado. La decepción cae sobre uno y cubre ese instante que es la eternidad. Hay D/S y grito, y salgo al exterior para jugar entre los árboles y las gallinas, en cada espacio en blanco de una página que significa recomenzar.
Sudor. Susto? Claro que sí. Tuve miedo. Mucho miedo. Mas amaba más que todo. Mismo si él podía, armado, arrancarnos las venas en cualquier momento. No le extrañe. Que me veas por dentro. ¡Mi D(io)S! Descúlpeme. Nos interrogaron a fondo, preguntaron cómo y poraue, le comunicaron en los periódicos con todos sus negritos y exageraciones; éramos-fuimos “puppets”. Presas. Marinadas, observadas, comidas. Es claro dejaríamos de serlo y yo habría de dedicarme a no ser brasileña adónde la vida me permitiría llegar. Comprendas tú o no. Así se hizo por aquí, por allá. Infortunios, golpes, amparos, suerte, sucesso, lecciones, lenguas, sigilos, Francia, Portugal, España, por mí. Para mí.
Bañada en sudor, sigo muriendo cada segundo que pasa, corazón atravesado en el pecho batiendobatiendobatiendo – trata de leer!… Y sigues levantando las orejas y los dedos que se mueven más uno intento de tocar coerencia en el piano, en su vida. Vida que no entiendes mas que sigues viviendo, no sabías POR QUE. Y ya, como siempre, lo sabes. Todo es por las páginas en blanco: así. Así. Y sin embargo somos buena gente. Podemos sonreír.
Que el mar se abra refrescante, engulla y no vomite los hipócritas. ¡Mi Vida! Sigo muriendo. Quizás hacia climas cada vez más benignos. Ojalá, mamá, ojalá.